lunes, 19 de agosto de 2024

SÁBADO 24 DE ABRIL DE 2021

 




“Caperucita en Manhattan”. Carmen Martín Gaite.

La historia es una recreación muy libre de Caperucita Roja. La fantasía, el toque surrealista y Manhattan como espacio ideal le dan a esta narración ese toque tan especial que solo su autora era capaz de conseguir.

El libro es un canto a la libertad, es la negación de todos esos convencionalismos que nos hacen ser tan aburridos. Es una apuesta por la diversión, por las cosas que a veces se escapan de la norma y de lo políticamente correcto. Los personajes son fascinantes. Miss Lunatic es una mendiga que ayuda a la gente para que venza sus miedos y se sientan liberados emocionalmente. Ella es la que aporta el toque mágico. La abuela de Sara Allen (nuestra Caperucita) es una abuela moderna y liberal que defiende el amor verdadero, aunque tenga una edad avanzada; para Sara su abuela es un referente indiscutible. En el pasado fue cantante de Music-Hall y ya en aquel momento Mr. Woolf (el lobo), un pastelero millonario que vive en un rascacielos con forma de tarta, se enamoró de ella.

Han pasado muchísimos años y Mr. Woolf necesita una buena receta de tarta de fresa, esa que hace la madre de Sara cada sábado para que la niña se la lleve a su abuela. El triángulo feliz que establecen Sara, la abuela y Mr. Woolf es absolutamente emocionante, porque así es como tendrían que acabar todas las historias; de la manera más feliz.

“Para mí vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oído a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta cien como hacía el Pato Donald…Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía y vivir es explicarse y llorar…y vivir es reírse".

VIERNES 2 DE ABRIL DE 2021

 


“Niadela”. Beatriz Montañez.

Abandonarlo todo para reencontrarte contigo mismo. El libro plantea este hecho como una opción y como una narración en contacto con la naturaleza. Dejar atrás una vida exitosa, urbana y prometedora porque la fama, el dinero y los reconocimientos a veces no bastan para sanar las heridas que vienen de lejos. Esta es la historia de la autora y de su retiro en una cabaña de piedra, sin electricidad, sin agua caliente, en total soledad. Y es que el reto, en ocasiones es enfrentarnos a nosotros mismos.

Como opciones la lectura y la escritura y la búsqueda incesante de la persona que uno es en realidad. Una especie de viaje sin movimiento y una fusión total con la naturaleza. Recuperación de antiguos tópicos literarios (LOCUS AMOENUS, BEATUS ILLE, AUREA MEDIOCRITAS) en pleno siglo XXI y apuesta segura por la atención, la observación y la escucha de todo eso que llevamos dentro, sin tapujos; en un ejercicio absoluto de autoconocimiento.

“Me resisto discretamente a pertenecer. Tan solo quiero no perderme a mí misma. Invierto mi fuerza en recogerme, expandirse es sencillo. Todo lo que necesito está aquí, y necesito mucho menos de lo que pensaba. Todo aquello a lo que renuncié: comodidad, posesiones, me volvió libre; todo aquello en lo que ahora invierto: naturaleza y palabras, me hace sentir rica. Tampoco busco ninguna gloria, solo quiero estar en paz. Sé que estar aquí no es estéril. Confío en la fecundidad de la vida, aunque ignoro el cuándo y el cómo. Prefiero ser siempre inicio y conclusión a simple desarrollo. Y ahora que por fin he abierto los ojos, ya no hay marcha atrás. Veo la belleza a mi alrededor, la huelo, la contemplo, la admiro; una belleza que tristemente languidece.

Guardaré estas hojas para que alguien las lea algún día y pueda recordar cómo era este pedazo de tierra, la tierra. Las fotografías y los vídeos se retocan, pero en la memoria las imágenes permanecen originales. Sí, se pierden los detalles, pero se rescatan con palabras”.