lunes, 22 de julio de 2019

DE LA FRASE AL RELATO


Una palabra desencadena otras. Además las palabras se unen, se asocian, se enlazan entre sí dando lugar a la frase. Son piezas de un rompecabezas o fragmentos de un caleidoscopio. Es decir, unas buscan a otras para conformar un puzzle, o al revés, se fragmentan en variadas configuraciones. De la organización de las palabras en la frase y de la relación entre los párrafos depende la eficacia, la potencia y la irradiación que emite un texto. Pero no cualquier frase lo pone en marcha, y menos aún lo hace avanzar. Para que despierte la imaginación del lector son necesarias una serie de condiciones.



LA ELECCIÓN DE LA FRASE
El lugar que ocupa en el texto condiciona la frase. Especialmente, la frase inicial conviene que sea misteriosa: si es ambigua o si parece absurda despierta curiosidad. No es lo mismo comenzar un texto con:

"Esa mañana hacía frío, lloviznaba y la gente salía con paraguas".

que con:

"Le quedaba una botella de vino y dos embutidos. No encontraba agua a su alrededor".

En el primer caso, la situación es de lo más corriente y no genera interés. En es segundo, se le abren expectativas al lector. ¿A quién le pasaba eso? ¿Dónde estaba? Provocar curiosidad es una condición necesaria al iniciar un cuento. Se consigue cuando se conocen unos datos y se desconocen otros, esto da lugar a la conjetura y la conjetura hace avanzar el texto.

DESMONTAR RELATOS
Un método productivo a la hora de escribir es recoger palabras de diferentes sitios y con ellas empezar un texto. Una de las variantes posibles es desmontar totalmente un relato de cualquier autor, desorganizar las palabras que lo componen y escribir un texto propio.

DERIVAR FRASES
Así como de las palabras se derivan palabras, de las frases se pueden derivar otras frases. Bien por analogía, por oposición, por aumento, por disminución, o bien buscando causas y efectos.

LA IMITACIÓN
Un método productivo es copiar una frase de una novela o un cuento para lo cual se la descompone en los elementos que la constituyen y se imita uno por uno desde el punto de vista gramatical. Un ejemplo:

"Samuel la había conocido en los alrededores de Lyon, cuando era joven, juguetona, vivaz y más delgada":

La fanfarlo.
Charles Baudelaire.

Amaya se sentaba en las afueras de París donde se sentia auténtica, válida, extraña, solitaria y menos perturbada.

LA FRASE EN EL CONTEXTO
Otra cuestión a tener en cuenta al producir un texto es que cada frase funciona como contrapunto de las frases vecinas o de las más lejanas en el párrafo e incluso en todo un libro. De alguna manera un texto es un puzzle; cada frase, una pieza del juego. Cuanto más exactas sean las frases mejor funcionará el conjunto. Nos referimos a su fonética y a su extensión de acuerdo al lugar que ocupa cada una en el párrafo y en el relato. Fonéticamente hay que evitar que los sonidos de las palabras de una frase resulten inarmónicos con respecto a los de las frases vecinas. En cuanto a la extensión, usar frases breves, frases largas, o combinarlas, produce diferentes resultados que afectan al argumento.

EL INICIO DE CADA FRASE
Iniciar cada frase de la misma manera condiciona lo que se dice en cualquier tipo de texto, incluidos los periodísticos. No es igual iniciar cada frase con una acción: Reanudé, volví, me pareció,se lo conté...que con adverbios: cuando, mientras, evidentemente...
En el primer caso se conseguirá un texto más dinámico en el que pasen cosas, dado que está vertebrado por acciones.
En el segundo caso, el texto será más lento pues los adverbios, conducen a la descripción y no a la acción.

LAS FRASES DE LA NARRACIÓN
En la narración las frases enlazan ideas, interfieren, afirman, encubren, descubren, aceleran, sugieren. Una narración está compuesta por palabras organizadas en frases tan mágicas que trasladan al lector a otros mundos. Giros como súbitamente...sucedió que...de pronto...de repente...apenas había sucedido...cuando...son componentes que no faltan en ninguna novela. El modo de narrar es también el modo en que se construyen las frases.


Taller de escritura
Salvat Editores.

domingo, 21 de julio de 2019

LAS PALABRAS FORMAN HISTORIAS.


Gianni Rodari, escritor de narraciones para niños, explica el proceso que desencadena la formación de historias. Dice:

"Una piedra arrojada a un estanque provoca ondas concéntricas que se ensanchan sobre su superficie, afectando en su movimiento, con distinta intensidad, con diversos efectos, a la linfa y a la caña, al barquito de papel y a la balsa del pescador. Objetos que estaban cada uno por su lado, en su paz o en su sueño, son reclamados a la vida, obligados a reaccionar, a entrar en relación entre sí (...) Igualmente una palabra, lanzada al azar en la mente produce ondas superficiales y profundas, provoca una serie infinita de reacciones en cadena, implicando en su caída sonidos e imágenes, analogías y recuerdos, significados y sueños, en un movimiento que afecta a la experiencia y a la memoria, a la fantasía y al inconsciente, complicándolo el hecho de que la misma mente no asiste pasiva a la representación sino que interviene continuamente para aceptar y rechazar, ligar y censurar, construir y destruir."

sábado, 13 de julio de 2019

¿QUIÉNES ACONSEJARON A EZRA POUND?


Cuando le preguntaron a Ezra Pound si alguien había sido lector de sus trabajos y le había ayudado criticando o podando, Pound respondió: "Aparte de Fordie (Ford Madox Ford), que se tiraba al suelo indecorosamente y se agarraba la cabeza con las manos y en una ocasión se puso a gemir, no creo que nadie me haya ayudado con mis manuscritos. Las cosas de Ford parecían demasiado extravagantes, pero él encabezó la lucha contra los arcaísmos. Me ayudó a conseguir un lenguaje sencillo y natural".

(The Paris Review, 1953)

sábado, 20 de abril de 2019

EL PODER DE LA PALABRA


Ninguna palabra es inocente. Según cuáles se alíen pueden funcionar como armas combativas o seductoras.
-Pueden enamorar.
-Pueden hacer mucho daño.

Las palabras tienen un poder generador: Generan ideas que asombran incluso al que escribe.




RECOMENDACIONES:

1. EXPLORAR

Recuperar la curiosidad por las palabras, jugar con ellas.

2. DESENCADENAR HISTORIAS

De cada palabra puede desencadenarse una historia. Hay palabras más o menos motivadoras pero todas nos transportan y nos permiten entrever una sensación o un tema para un relato o un sentimiento para expresar en un poema


Taller de escritura.
Salvat Editores.


PROPUESTAS DE ESCRITURA

-COMBINAMOS PALABRAS

Escribe un pequeño texto combinando las siguientes series de palabras: 
  • Escribir-Verso-Prosa-Océano-Querer.
  • Amor-Viento-Maleta-Silencio.
  • Locura-Color-Versos-Aire.
  • Malva-Árboles-Deshojar-Tú-Ventana.
  • Soledad-Banco-Rumor-Mar-Eternidad-Tarde.

-SUPRIMIMOS UNA VOCAL

Escribe un texto libremente. Solo tienes que conseguir que ninguna de las palabras que utilices contenga la vocal "a".

Feliz escritura. Si te apetece puedes dejar tus resultados en Comentarios.

miércoles, 10 de abril de 2019

HABITACIÓN DE E.M. FORSTER



Cuéntanos cómo es la habitación en la que escribes.
NOSOTROS CURIOSEAMOS EN LA HABITACIÓN DE E.M. FORSTER AUTOR DE "UNA HABITACIÓN CON VISTAS".

Es una habitación espaciosa y de techo alto, amueblada al gusto eduardiano. Atrae nuestra atención una sórdida repisa labrada que guarda una vajilla de porcelana azul en sus nichos. De las paredes cuelgan grandes retratos a tinta, con marcos dorados, un Turner pintado por su tío abuelo y algunos cuadros modernos. Libros de todas clases, hermosos y de los otros, en inglés y en francés; butacas adornadas con pequeñas manteletas; y un caleidoscopio; profusión de cartas abiertas; pantuflas cuidadosamente colocadas en un cesto para papeles desechados.
(The Paris Review, 1953)



LA ORALIDAD EN LA ESCRITURA


Para escribir es fundamental recuperar historias orales, aquellas que nos contaron en alguna época de nuestra vida. En el prólogo de "El sendero de los nidos de araña", Italo Calvino explica cómo empezar a escribir puede ser consecuencia de lo escuchado oralmente.
Habíamos vivido la guerra y los más jóvenes nos sentíamos vencedores, muchas cosas nacieron de aquel clima, incluso el tono de mis primeros cuentos y de mi primera novela. 
El haber salido de una experiencia-guerra-que no había perdonado a nadie establecía una inmediatez de comunicación entre el escritor y su público: nos encontrábamos cara a cara, cargados por igual de historias que contar; todos habíamos tenido la nuestra, todos habíamos vivido vidas irregulares, dramáticas, de aventuras, nos arrebatábamos la palabra de la boca. Al principio la renacida libertad de hablar.
Quien comenzaba entonces a escribir, se encontraba, pues, tratando la misma materia que el narrador oral anónimo; a las historias que habíamos vivido personalmente o de las que habíamos sido espectadores, se añadían las que nos habían llegado ya como relatos, con una voz, una cadencia, una expresión mínima.
Durante la guerra partisana las historias se transformaban apenas vividas y se transfiguraban en historias contadas por las noches en torno al fuego, iban adquiriendo un estilo, un lenguaje, un humos como de bravata, una búsqueda de efectos angustiosos o truculentos. Algunos de mis cuentos, algunas páginas de la novela tienen en su origen esa tradición oral recién nacida en los hechos, en el lenguaje.

LA INSPIRACIÓN EN TENNESSEE WILLIAMS


Cada escritor es un compendio de fantasmas. Superar el miedo al papel en blanco es un miedo que periódicamente le surge. Veamos cómo lo dice:

"El proceso por el que se me presenta una idea para una obra ha sido algo que nunca he podido concretar. Una obra parece simplemente materializarse, se va definiendo más y más, como una aparición. Al principio es muy imprecisa, como en el caso de "Un tranvía llamado deseo". Tenía simplemente la idea de una mujer en los últimos años de su juventud. Estaba sentada sola en una silla junto a una ventana con la luz de la luna derramándose en una cara desolada, y el hombre con quien iba a casarse le había dado plantón.

Creo que estaba pensando en mi hermana porque estaba locamente enamorada de un joven en la International Shoe Company que le hacía la corte. Era muy guapo y ella estaba profundamente enamorado de él. Cuando sonaba el teléfono casi se desmayaba. Creía que era él que la llamaba para quedar con ella, ¿sabe?
Se veían casi todas las noches y después simplemente dejó de llamar. Fue entonces cuando Rose empezó a sufrir desequilibrios mentales. De esa visión surgió "Un tranvía llamado deseo". En aquel entonces llamé a la obra "La silla de Blanche a la luz de la luna", que era un mal título. Pero fue a partir de aquella imagen, ¿sabe?, de una mujer sentada junto a una ventana, como surgió "Un tranvía llamado deseo".